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Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros. (Groucho Marx)

jueves, 14 de noviembre de 2013

Primperán.


Españistán es el país del primperán. En "estepaís" pasan y se consienten cosas cada día que nos provocan la descomposición y hasta el vómito.
En los tiempos que corren, la televisión se ha convertido en el nuevo método de tortura para la gente de bien, para las personas con alma, conciencia, humanidad, compasión y corazón al mostrar a diario la cara de la usura, la ambición, la codicia y la falta de escrúpulos.
En pantalla, una periodista cebolleta en mano entrevista en el interior de su domicilio a una mujer de más de setenta años que viste un chandal, una señora mayor, sin peinar, sin dentadura y que apenas sabe expresarse, una pobre anciana que cobra una pensión de trescientos cincuenta y un euros y se encuentra a punto del desahucio por no poder afrontar el pago del Impuesto de Bienes Inmuebles. Patético, inhumano y duro, muy duro.
Es vergonzoso lo que estamos consintiendo, es vergonzoso y cruel que la privilegiada clase política no meta mano en el asunto, es ruin que con la que está cayendo siga primando el abuso, la desatención, la desconsideración y el abandono institucional de los más débiles, de la gente humilde, ¿acaso esta peña no ve la televisión? ¿no sale a la calle?.
No somos ningún lumbreras, no somos profesor de nada ni encendemos las bombillas de la lucidez ajena pero así, de repente y quizás porque seamos medio tonto, se nos ocurren un par de medidas que pudieran cuando menos atenuar tanta penuria y miseria a nuestros mayores, personas que se han currado con sudor y arrugas la puta miseria en la que pasan su últimos días, por lo que nos preguntamos si mientras Hacienda condona cañones a los clubes de fútbol o los sindicatos dilapidan la pasta de todos en comilonas, cursos de patrón de yate, fiestas, cubatas y hasta polvo talco, ¿no se podría nacionalizar el suministro de luz, agua y gas para nuestros mayores? ¿no es el fluido eléctrico una fuente de energía consumible si o si? ¿no se puede eximir del pago de dichos servicios básicos a quien sobrevive con trescientos putos euros de mierda?, se puede hacer, se tiene que hacer y si no se hace es porque no se quiere, porque la clase preboste de "estepaís"  no nos representa,nos desprecia, no nos respeta y le importamos una mierda.
En fin, lo dicho, España, país sin conciencia, país de pagainfantas, país del vomito y el primperán.

martes, 12 de noviembre de 2013

La mentira del perdón.


Eso de pedir perdón no acabamos de entenderlo muy bien, pudiera ser que no nos hubiéramos dado cuenta y nos han pisado sin querer bailando el tango, lo decimos por la facilidad con la que se habla de pedir perdón a las víctimas, de hecho hasta se da por supuesto que las víctimas una vez les den las gracias por el detalle, les disculparán, absolverán y aquí no ha pasado nada. Pelillos a la mar.
Eso de pedir perdón ¿quién lo ha exigido?, ¿de dónde ha salido? ¿acaso el  pedir perdón arregla, soluciona o enmienda algo?, ¿apaga la soledad?, el perdón nos la pela y el arrepentimiento nos la bufa, eso si, con cuidado que no estamos para muchos trotes ya. Ni perdón ni olvido.
Ahora va a resultar que vamos a criminalizar de nuevo a las víctimas y esta vez por soberbios al no querer perdonar a los "muchachos de la gasolina" que decía el diácono Arzallus, ya no nos extraña nada, nada puede extrañarnos después de leer por ejemplo como el patético, deleznable y supuestamente ilustrado que no ilustre Enric Sopena tachaba de fascistas a las víctimas del terrorismo  por el hecho de manifestarse.
Vamos a ver, en materia de terrorismo nadie en su sano juicio es capaz de perdonar, no me vengan con rollos y monsergas, pregunten a Ortega Lara a ver si perdona a los que le hicieron suplicar la muerte todos y cada uno de los quinientos treinta y dos días que pasó encerrado en aquel garito, pregunten a Irene Villa si perdonaría a quien la mutiló para siempre, pregunten a los padres, a los huérfanos, a los hermanos, a las viudas, pregunten a la verdad.
Aquí no estamos hablando de chorizos al uso, no estamos hablando de corruptos politicuchos a quien se les ha ido la la mano trincando, no, aquí estamos tratando de asesinos hijos de puta que han matado a más de ochocientas personas, destrozado la vida a otras miles y aterrorizado a toda una sociedad durante décadas, de esos estamos hablando, a esos es a los que supuestamente hay que perdonar.
Debemos ser un bicho raro ya que personalmente tenemos muy claro que sería mucho más fácil perdonar después de haberse vengado y contra esa gentuza todavía tenemos mucho odio y rencor dentro, sentimiento que nos acompañará hasta el último respiro y además, que nadie nos venga con gilipolleces ni bonitas palabras, en el caso que nos ocupa el perdón no existe, el perdón es mentira, una puta mentira, la mentira del perdón.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Maricarmen.


No pienso pensar, Maricarmen nos ha montado la bulla por hacerlo y estamos castigado, nos ha marcado público propósito de enmienda, vamos a ver lo que aguantamos y aunque sea a tiempo parcial, nos vestiremos con mansedumbre democrática y liberal docilidad, seremos un postmoderno y megachachi empedernido, condescendiente, permisivo y tolerante a más no poder, vamos a dar ejemplo de lo reclamado, vamos a ser políticamente correcto.
No se nos ocurrirá referirnos a nadie como hijo de vagina sociable mate a quien mate y diga lo que diga, no criticaremos a político alguno sea cual sea su color, negocie con quien negocie, venda lo que venda y trinque lo que trinque.
Algo está pasando, nos pica todo el cuerpo, debe ser urticaria, sigamos.
No se nos ocurrirá volver a reclamar la cadena perpetua para quienes en un momento de indisposición mental transitoria, por descuido y sin querer, descerrajara de forma involuntaria quince tiros en la nuca de cualquier persona, no plantearemos nunca más la barbaridad del cumplimiento íntegro de las penas para quien sin saber lo que hacía pulsaba un botón por el que saltaba por los aires un autobús y destrozaba la vida de un montón de jóvenes guardias civiles, no volveremos a meternos con esas santas, eméritas y benefactoras congregaciones aberchales que acogen en su seno gudaris y gudaras que de jóvenes descarrilaron su vida hacia el mal camino quizás, por una inadecuado ambiente durante su infancia o quién sabe si hasta si eran hijos maltratados.
No diremos nunca más que el nazionalismo se cura viajando y que para ellos lo primero es el odio a los demás pueblos, que jamás dilapidan la pasta de los demás ni que se la funden en lo que erróneamente considerábamos chorradas propagandísticas como sus convenientes, rentables y eficientes embajadas, jamás.
Un momento, vamos a por la Mustela, esto se está poniendo peor.
Ya estamos aquí. Pues eso, que reconociendo nuestro error no criticaremos tan alegremente ni llamaremos nunca más traidores al Gobierno actual, mentiroso al anterior e hipócrita al que venga. No censuraremos la injusticia, miseria y desesperación en la que están sumiendo a "estepaís", la falta de preocupación por los problemas de los pagainfantas ni la conservación de sus más que merecidos privilegios, no nos referiremos a sus dietas como desorbitadas ni arbitrarias, ni criticaremos el que tengan internet por la feis, el aifone de válvula y el aipad por la jeró. Que no, que no lo haremos más. 
Me da que esto se está poniendo peor, ya no podemos más, tenemos la cara hinchada y eccemas por todo el cuerpo, se acabó, ya hemos cumplido y bordado en hilo de oro lo politicamente correcto, con cinco minutos basta. ¡¡¡¡¡me cago en la maricarmen!!!!!

sábado, 9 de noviembre de 2013

Hablar claro


La televisión es lo que tiene. Después de escuchar al ínclito Montoro comiéndonos la cabeza, nuestros adentros nos dicen que somos una mala persona, es como si estuviéramos poseído, parece ser que debiera de darnos pena de algo que no nos la da en absoluto, es como si tuviéramos que solidarizarnos por cojones con quien en la vida se ha solidarizado con nosotros, por lo visto tenemos que sufrir por cuenta ajena, pues mira por donde va a ser que no y lo cojonudo del caso es que no nos sentimos mal por ello…
Parece ser que debiéramos de estar compungido por el hecho de que el vecino de al lado, mal paleta confeso que de la noche a la mañana se hizo constructor de chaletes, hoy tenga que deshacerse del mercedes Celeká 320 después de haber vendido la monovolumen de la mujer hace dos meses porque el pobre se ha quedado sin curro, el caso es que, ahora que lo pensamos, nosotros con nuestro sueldo, en la puta vida podríamos tener un celeká de esos, igual hasta ni monovolumen.
Parece ser que debiéramos de estar jodido porque en la fábrica donde trabaja nuestro colega Javi van a pegar el cerrojazo y liquidar la empresa ya mismo, es curioso, se trata de los mismos obreros que hace unos cuatro años, ganando netos mil ochocientos pavos al mes y teniendo cuatro pagas extras y una de beneficios al año, pararon la producción porque les suprimieron los veinte minutos del bocata. Pues debo de ir derechito al infierno ya que seguimos sin acumular remordimiento de conciencia alguna, no nos da ninguna pena. Nosotros no ganamos esa pasta ahora cuando menos hace cuatro años, no tenemos cuatro pagas extras y no sabemos lo que es un reparto de beneficios.
Parece ser que debiéramos de estar hondamente preocupado porque un vecino de cuyo nombre no queremos acordarnos las está pasando putas, tan putas que el pobre tiene que currar hasta los domingos para poder pagar hipoteca, moto, todoterreno cuatro por cuatro de no sé cuantos centímetros cúbicos con tres habitaciones, salón, cocina y baño. Es que el pobretín es autónomo, antes pasaba las vacaciones esquiando en Austria y ahora tiene que hacerlo en Reinosa, lo está pasando fatal porque además Hacienda (que no somos todos ni de coña), le ha fundido los plomos por no sé qué historias de no haber acoquinado el iva, pobretín, es el mismo que a las siete de la mañana de un día de no hace tanto tiempo nos soltó en el ascensor algo que jamás olvidaremos por lo humillante... "Pin, por lo que tú ganas yo ni me levanto de la cama", aquello nos hizo pensar, vos vimos como un piltrafilla, de hecho estuvimos sentado en el coche un buen rato con cara de gilipollas y casi llegamos tarde a currar. Que mala persona somos, seguimos sin sentir lástima alguna.
Parece ser que no somos solidarios cuando debiéramos serlo, pues va a ser que si, que igual tienen razón pero voy a empezar por pedir solidaridad o cuando menos respeto para nosotros, imaginemos que para una de mis hijas por ejemplo quien tras currarse hace cuatro años una oposición y sacar su plaza se ve destinada en Carajo de la Vela, bella localidad donde suben la luz a cazos y que supongamos, solo supongamos, que tras pagar alquiler, coche, luz, agua, gas, teléfono y gasolina, apenas le queda para el mal acostumbrado vicio diario de malcomer y además, a parte de no tener expectativas de poder acercarse a casa por la puta crisis, tiene que soportar los jocosos comentarios de sorna primero cuando a los funcionarios le rebajaron el sueldo y de mofa después cuando la navidad del año pasado se quedó sin paga extra, dinerito que supuestamente podría reservar para pagar el seguro del coche. 
Por aquel entonces, los comentarios de la prensa digital fomentaban nuestro hoy alto espíritu y afán solidario ya que los ilustrados lectores, con sin duda la mejor de las intenciones, dejaban perlas de un pelín extraña solidaridad con mensajes y comentarios como… "Que se jodan", "¡Chupones!, para lo que hacen les pagamos demasiado", "que les den por el culo" etcétera etcétera y muchos etcéteras más que ciertamente nos desconcertaban y hasta hacían daño por lo injusto y a veces cruel. Por cierto, parece ser y solo parece, que algún "chupón" que curra con ella bordea la hambruna puesto que a parte de los gastos citados, cometió en su día la temeridad de haberse casado, la imprudencia de tener un hijo y la negligencia de contraer una hipoteca para poder comprar un piso en su tierra, donde el muy iluso pensaba poder retornar y asentarse antes de la crisis, crisis que por cierto no pudo intuir porque nunca existió según el peor presidente de la historia de "estepaís", solo se trataba de una mera, simple y pasajera desaceleración en el crecimiento económico. Es que estábamos en la champion li.
No seamos hipócritas, no vamos a decir que los problemas de los demás de mis cojones cuelgan porque no es eso, pero tampoco nos pidan solidaridad para lacostes y martinelis, no pidan ayuda para burberrys y callaghanes, no reclamen para pijos de ayer, para chaleteros de sesenta kilos y muertos de hambre con celekás, hay que ayudar a quien lo necesita, a quien merece ser ayudado, al currante honrado, al trabajador humilde, al que en la puta vida ha ganado tres mil pavos al mes, al que nunca ha tenido un mercedes ni ha esquiado en Austria, a quien en los tiempos de la pasta fácil comía macarrones en casa y no menús de treinta pavos, al que su condición no le permitió hacerse de oro, al que no ha tenido posibilidad alguna de hacer hucha en los tiempos del monte y el orégano, a la persona normal que tira de su familia con modestia, orgullo y dos cojones y que hoy, gracias al gobierno, la banca, el ladrillo o su puta madre, está a punto de ser desahuciado y al borde de la miseria más absoluta.
Sé que no somos nada político, mucho menos correcto y hasta podría parecer que irrespetuoso, nos la bufa, nos gusta llamar a las cosas por su nombre, dejarnos de chorradas y sobre todo... hablar claro.
Pin.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Suma y sigue.


Ha sido entrar por la puerta, pillar el café, encender esta posesa máquina, asomarme a la electrónica balconada para leer la prensa y de repente... vienen los vómitos.
Hoy han salido de prisión nueve cobardes asesinos aún teñidos de sangre, ahí están, todos sonrientes con dirección a sus respectivos pueblos donde sin duda serán recibidos como héroes con homenaje, placa, calle y glorieta, ahí está, ahí lo tienen, uno de ellos es Troitiño, un cobarde mafioso y asesino en libertad tras cumplir escasos veintiséis de los mil ciento dieciocho años a los que fue condenado por la muerte de veintiún personas en el atentado de Hipercor. De asco, para vomitar.
Se me revuelven las tripas y por ello manifiesto mi total, absoluto, profundo y recóndito desprecio para esos cobardes prebostes que durante años nos mintieron con la tierra prometida mientras inocentes criaturas caían como moscas, padres de la patria que basaban y justificaban su posición en el triunfo de los "demócratas" y el "estado de derecho", amparando su omisión con hipócritas palabras y chorradas como argumento de no sé qué victoria final, callando nuestras voces con mentiras de íntegro cumplimiento de las penas y engañándonos con falsas promesas de rigurosa aplicación de la justicia mientras escondían su cobardía con la ambigüedad en la palabra a modo de escudo del por si acaso y no vaya a ser que...
Para quienes han negociado sin permiso, se han rendido al interés, han deshonrado la honra, han vendido el honor, han humillado el dolor, han mancillado la historia y pisoteado el recuerdo de los muertos.
Para quien ha consentido y consiente el pago de la misma pena por quien mata a una persona como quien se carga a veintidós, quien traga por el ridículo pago de veintiséis años de trullo de un asesino de veintiuna personas, quien nos deja la justicia divina como único ente recurrente y de amparo ante gentuza y asesinos como Troitiño y compañía.
Para quienes nos gobiernan y han gobernado sin decoro, sin dignidad, sin pudor, sin decencia, sin vergüenza, sin valor, sin respeto, sin orgullo y por supuesto… sin cojones. 
Que vergüenza... con todo lo que ha pasado y no pasado nada, no cuenta lo vivido, no valen las lágrimas del alma, cincuenta años de miedo para ésto, décadas de horror, sangre, mutilaciones, bombas lapa, explosiones y tiros en la nuca para ésto. 
Se me parte el corazón, me duele la memoria, me puede la pena, la vergüenza y el recuerdo. No quiero imaginarme en las entrañas de los padres de Fabio Moreno o Silvia Martínez, de los de los niños destrozados en el cuartel de Zaragoza, Vic o cualquier otro, no quiero imaginar su rabia e impotencia. No quiero, no puedo.
Ahí lo tenéis, os lo regalo, ahí os va mi asco y desprecio.
Suma y sigue.