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Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros. (Groucho Marx)

lunes, 27 de octubre de 2014

Miles y miles.


En este innombrable país, el ser persona honrada, de palabra, de honor y leal te convierte automáticamente en un ridículo gilipollas, en un iluso, un ingenuo que asoma a la vida cada día con el asumido conocimiento de la realidad, con la conciencia de ir perdiendo por tres cero ante tanto listo, tanto ladrón, tanto corrupto sinvergüenza y prepotente hijo de la gran puta.
España está descompuesta y podrida, huele mal, es un país apestoso donde cada día salta un caso más, hoy es el pijopero madrileño en su día segundo de la Espe, mañana puede ser un suciolisto cualquiera de bandalucia, pasado mañana un histórico sindicalista y asturiano comunista ejemplar, qué más da si son todos iguales, todos maman de la mista meta, son gente indigna, morralla sin honor, calaña sin prejuicios, son chusma, quincalla y gentuza, son todos iguales.
No digo nada nuevo cuando digo lo que digo, cuando digo que "estepais" es una apestosa mierda donde sobra mucha gente, mucho hijodeputa sin principios, mucho degenerado sin moral, vividores por cuenta ajena, sabandijas a la sombra y parásitos al sol, sobra mucha gente, gente de cojones, sobra mucho cabrón con corbata, mucho audi con antenitas, mucho aifone por la cara, mucho privilegio injusto y prerrogativa vergonzante.
Es "estepaís" de chorizos sin cuerda salta cada día la mierda, todos los días canta el plumero de la corrupción, tanto es así que hasta hemos perdido la capacidad de escandalizarnos, siempre lo mismo, cada día un caso más y uno más cada día, todos los días.
Ayer pudieron ser los tres mil por noche en un puticlub a cuenta de las tarjetitas opacas, hoy la detención de una pila de alcaldes, concejales, asesores, presidentes de diputación, secretarios, subsecretarios, mamporreros y la de Dios pero todos ellos... corruptos de mierda, ni presuntos ni ostias, chorizos y punto como el alcalde de Barcelona, al que acaban de trincar con el carrito del helado pasando doce millones del ala de Suiza a Andorra. Esto no tiene límite, no acaba nunca, ayer, hoy, mañana y pasado... "estepaís" es un hartazgo continuado y sin remedio. "Estepaís" sin nombre huele que apesta.
Y mientras tanto, miles y miles de pagainfantas pasándolas putas para sorbevivir, millones de personas sin trabajo, miles y miles al borde de la miseria tras sobrepasar con creces la pobreza, miles y miles de personas revolviendo entre la basura con el ensañamiento de la amenaza de multa por manchar el suelo, miles y miles de personas con el desahucio en la puerta, miles y miles sin nada que comer, con el hambre al acecho, sin calor, sin protección, sin vida, sin brotes de esperanza, sin dignidad.
"Estepaís" sin nombre da asco, hiede a mierda, a políticos sin clase, a corrupción y deshonor, en "estepaís" sobra mucho hijo de la gran puta, mucho traidor, mucho vividor asqueroso, en "estepaís" sin orgullo, honra, pundonor y ni tan siquiera himno, sobran muchos malnacidos, muchos.
Miles y miles.

sábado, 11 de octubre de 2014

Mi galeno Pancho.


Estoy jodido, tanto que mi galeno, el Gran Pancho, de forma cautelar y a modo preventivo lo primero que hizo fue ponerme en tratamiento recetándome de todo, hasta supositorios que por cierto pican que joden, nunca mejor dicho.
Ya hacía tiempo que mi entorno me notaba rarito y cuando digo rarito no digo sarasa, no, ni de coña que uno es muy viril, me refiero a ese estado de resignación, de asunción y defensa de la mentira, de permanente duda y mirada perdida, de cobardía manifiesta, omisión y callada por respuesta, en fin, que estaba muy jodido, que no era yo.
Ya no me asqueaba la castamierda y en algún momento hasta les llamé pobrecitos y llegué a entenderles, estaba jodido, pasaba de la verdad, no me provocaban vómitos los nazionalistas, no deseaba la muerte más dolorosa a los asesinos etarras y su entorno, no me fijaba en la miseria social, no miraba alrededor, no me metía con los trincones de Bandalucía, con las tarjeticas a fondo perdido, con los suciolistos de los cien años de no sé que, no daba caña a los señoritos pijoperos, no me reía de los comunistas del rolex, no provocaba a los pagainfantas ni mostraba orgulloso mi patriotismo. Estaba jodido de cojones.
Pues eso, que al final no quedó otra y acabé ante Pancho, me miró, me reconoció, palillito a la boca, fonendo al pecho, treinta y tres treinta y tres, lucecita en las orejitas y tal y tal, aunque al final no le salió la jugada al muy cabrón que lo que pretendía era mandarme otra vez al urólogo... y una mierda pa ti Pancho.
Pues eso, que tras los análisis y todo el rollo resulta que estoy jodido, que ni colesterol, triglicéridos, ácido úrico ni las polladas de esas que tiene todo el mundo, no, a mi me han contagiado un virus pero... ¡quieto todo el mundo! estoy contagiado pero no del ébola, gripe y ni mucho menos gonorrea ni cosas guarras de esas, no, lo que tengo es el Síndrome del Megachachi, estoy jodido de verdad.
El megachachi es el virus típico de "estepaís", un bicho que te hace ser ambiguo y políticamente correcto hasta el infinito y más allá, callar ante el abuso, la prepotencia y la chulería, es una infección que afecta al cerebro pero sobre todo al corazón, que te deja inerte ante la injusticia, la inmoralidad, la arbitrariedad y la tiranía del usurero, un virus de lo más hijoputa que te posiciona con el pasar de todo, no llamar a las cosas por su nombre, no soplar al viento y el que venga de atrás que arree.
Al final, Pancho, mi sabio galeno Pancho que es la caña de España me ha dicho que pase de pastillitas, jarabes, meditación y ahora que les estaba pillando el gustito... que deje los supositorios esos que pican que joden. Me ha recetado un buen yantar, un par de gintonicazos de Martin Miller con mucho hielo, sin florituras, bayas de enebro ni chorraditas de esas, una picadita en Flandes y reponer fuerzas para así, poder seguir llamando chorizo al chorizo e hijoputa al hijoputa porque como dijo San Andrés que era muy listuco..., el que tiene cara de ello, lo es.
Es un fiera mi galeno Pancho.

sábado, 4 de octubre de 2014

Imagínatelo.


Imagínatelo, cierra los ojos, vuela, siente, no pienses, déjate llevar, sueña, ...imagina un país orgulloso, sin complejos, digno, respetado, unido y solidario,  imagínatelo.
Imagina un país con himno, un país sin países, un país de regiones con sus diferencias, sus peculiaridades, sus similitudes, su idiosincrasias, un país sin rencillas, envidias, rencor, odio, falacias, vanidad, arrogancia, historias inventadas y ridículas quimeras, imagínatelo.
Imagina un engendro sin casta, sin vividores por cuenta ajena, sin chupasangres, sanguijuelas, chorizos, mangantes, ladrones con corbata, cuatreros en audi y descuideros con firma, imagínatelo.
Imagina un país de prebostes de honor, responsables, conscientes, dignos, honrados, nobles, fieles, leales, patriotas y respetuosos, unos mandamases sin dietas porque si, sin aifones por la cara, aipads por el morro, prerrogativas vergonzantes y privilegios vergonzosos, imagínatelo.
Imagina un lugar sin tarjetas a fondo perdido, sin mentirosos, traidores, usureros, farsantes, avariciosos, cicateros y egoístas, imagínatelo.
Imagina un país con patria, con vergüenza, honor, memoria, principios, ética y moral, imagina un país con respeto a sus muertos, devoción a sus víctimas, un país sin asesinos en la calle, terroristas de fiesta, violadores reincidentes y delincuentes reiterantes, imagínatelo.
No pienso pensar,  solo imaginar, haz lo mismo, debe ser lo más, imagina, sueña con un país no llamado España. 
Imagínatelo.